sábado, 17 de marzo de 2012

Acerca del significado de las palabras

Si consideramos que el lenguaje es el conjunto de sonidos articulados con que el hombre manifiesta lo que piensa o siente(1), entonces podemos decir que el lenguaje puede cambiar en función de esos pensamientos o sentimientos. 

Pero ¿existen limitaciones para esos cambios? ¿Quién posee autoridad para que dichas modificaciones se produzcan? Para responder a estas preguntas, consideremos este fragmento de Through the Looking Glass, de Lewis Carroll:

‘I don’t know what you mean by “glory,”’ Alice said.

Humpty Dumpty smiled contemptuosly. ‘Of course you don’t – till I tell you. I meant “there’s a nice knock-down argument for you!”’

‘But “glory” doesn’t mean “a nice knock-down argument,”’ Alice objected.

‘When I  use a word,’ Humpty Dumpty said in a rather scornful tone, ‘it means just what I choose it to mean – neither more nor less.’

‘The question is,’ said Alice, ‘whether you can make words mean so many different things.’

‘The question is,’ said Humpty Dumpty, ‘which is to be master – that’s all(2). 

¿Puede acaso cualquier persona decir “para mí, esta palabra significa esto”, cuando posee un significado completamente diferente? ¿Qué pasaría entonces? ¿Podríamos entendernos? Si para hablar tuviéramos que explicar qué significado le damos a una palabra, una conversación de apenas unos minutos podría durar horas. ¿Y qué pasaría con los diccionarios? ¿De qué servirían?

Si bien el lenguaje está vivo y cambia con el tiempo, se debe considerar que la etimología trata del origen de las palabras, la razón de su existencia, de su significación y de su forma(3), y que no puede dejar de estar presente a la hora de expresarse. Sino imaginen lo que sería tener que comunicarse de esta manera:

–¡Hola! ¡Hermoso día que nos tocó!

–¿Hermoso? Yo diría malhumorado.

–¿Cómo puede un día estar “malhumorado”?

–Es muy sencillo: cuando digo que un día está malhumorado me refiero a que hace mucho calor y no corre nada de viento, y que podrían haber algunas nubes en el cielo.

–Mmm... ¿No te parece que eso no es lo que quiere decir “malhumorado”? 

–Para mí, sí. Y también puedo decir que espero que esta noche esté tempestuosa.

–¡Tempestuosa! ¿Acaso esperas que llueva?

–No, estás confundido. Cuando digo “tempestuosa” significa que espero que haya un poco más de viento y que el cielo esté despejado. 

–La verdad que no te entiendo...

–¡Pero es tan sencillo! ¿Acaso no te lo he explicado?


(1) Cito la primera definición. Fuente: http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&LEMA=lenguaje
(2) Lewis Carroll. Through the looking glass. Gran Bretaña: Penguin, 1994.
(3) Cito la primera definición. Fuente: http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&LEMA=etimolog%C3%ADa

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